viernes, 22 de febrero de 2013

No sé...




No sé cuando fue el día, ni la hora
No se si mi vestido era de fiesta
O si  sólo salí un rato a la puerta de mi casa.
No sé si tu llevabas pantalones blancos
O si la luna o el sol te acompañaban

Espera...

De pronto recuerdo que había una estrella
Sí... Caía la noche
Y mi falda se enganchó en una silla
Justo en el momento del hechizo.
De pronto sé que había llovido
Porque mis botas no estaban secas
Además, ahora sé que seguiste mi rastro
Dejándote llevar por las pisadas.
Y sí, tus pantalones eran blancos
Y yo salía a la puerta de mi casa
A perseguir amores.


domingo, 17 de febrero de 2013

Yo que tú...


No es que no seas, no,
que ser, tú eres.
De hecho eres tan tú
que a veces pienso
si no soy yo tan tú
como tú mismo
y de tanto pensarlo
me mareo.

¿No es, a tu juicio,
amor, lo nuestro
el principio de un macro cataclismo?

Dímelo tú, no yo...

Bueno,
en el fondo de todo
da lo mismo...

jueves, 24 de enero de 2013

Destrozos

Me pregunto cuánto tiempo vas a ser capaz de soportarlo,
me pregunto,
también,
dónde está el límite del dolor,
del tuyo, ya me entiendes.
También si el teléfono te quema
y un teclado, un simple teclado puede abrasarte la piel.

Me pregunto cuánto tiempo voy a ser capaz de soportarlo yo,
y si seremos capaces de dejar de crear monstruos,
tú los tuyos
y yo los míos.

miércoles, 16 de enero de 2013

Canción de cuna


Canción de cuna al niño que hemos parido
entre los dos,
a golpes,
entre colchones viejos.
¿Cómo lo llamaremos?
Será su nombre insulto.

Expulsado del vientre
caliente.

Gemidos de hambre seca.
Tomas mis dedos,
sacas de ellos el aire y de mis senos
tus únicas caricias y tu alimento.

Tu padre llora
y en el colchón, tu cuna,
cuenta las horas que están pasando largas.

Canción de cuna al niño que hemos parido.
Duérmete para siempre.
Duerme tranquilo.

lunes, 7 de enero de 2013

Por orden


Un trozo de retal para bordar mañana,
unos cascos del AVE que lo mismo funcionan.
Restos de purpurina de la fiesta de mayo,
una caja vacía de papel de liar,
unos dibujos raros escritos al teléfono,
un mechero sin mecha, pero, ¿y si resucita?

¿Otros cascos del AVE?
Una alfombra roída,
un filtro ennegrecido,
unos zapatos viejos.



La cabeza de un arce, un señor de Pamplona,
una vela encendida que quema la pared,
dos pares de alpargatas de la cuenca del Ebro,
cuatro kilos de gambas, unos cables pelados...

No voy a acabar hoy de recoger mi habitación, no.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Sin miedo

¿Qué pasaría si un día no duermo en tu cama?
Si no lavo más tus ruinas ni tus calcetines
Si no me siento a escuchar tus estúpidas preguntas
Si dejo de maquillarme sonrisas en las mejillas
Si dejo de esconder gritos y salvajes madrugadas
Si cuelgo tu monigote en el rellano de casa
Si envío tu último golpe en un cohete al espacio
Si me mudo de planeta y te entiendo pequeñito
Si te muerdo, si te encojo, si te mato, si te olvido...

¿Qué pasaría si un día te dijera, por fin, 'basta'?
¿Sabes qué?
Que no pasaría nada..

domingo, 16 de diciembre de 2012

Resta



A veces me arrancas el alma,
zas, zas, me noto el vacío.
Lo lleno de alcohol por ver si estás vivo
y luego vomito trocitos de ti.

Llega el camión de la basura,
recoge tus trozos, los mezcla en su miasma,
eleva tus restos hasta una farola,
donde yo me apoyo, calmada de ti.

Subo la escalera hasta el cuarto C,
vomito de nuevo los restos de vida,
los dejo apoyarse sobre un escalón
y entro en la morada donde no te encuentro.

Me meto en la cama, suspiro un suspiro
y sale del labio tu vivo recuerdo.
Recojo el olvido, escucho el camión,
y pienso, desnuda... No eres más que un resto.