Me pregunto cuánto tiempo vas a ser capaz de soportarlo,
me pregunto,
también,
dónde está el límite del dolor,
del tuyo, ya me entiendes.
También si el teléfono te quema
y un teclado, un simple teclado puede abrasarte la piel.
Me pregunto cuánto tiempo voy a ser capaz de soportarlo yo,
y si seremos capaces de dejar de crear monstruos,
tú los tuyos
y yo los míos.
jueves, 24 de enero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
Canción de cuna
Canción de cuna al niño que hemos parido
entre los dos,
a golpes,
entre colchones viejos.
¿Cómo lo llamaremos?
Será su nombre insulto.
Expulsado del vientre
caliente.
Gemidos de hambre seca.
Tomas mis dedos,
sacas de ellos el aire y de mis senos
tus únicas caricias y tu alimento.
Tu padre llora
y en el colchón, tu cuna,
cuenta las horas que están pasando largas.
Canción de cuna al niño que hemos parido.
Duérmete para siempre.
Duerme tranquilo.
lunes, 7 de enero de 2013
Por orden
Un trozo de retal para bordar mañana,
unos cascos del AVE que lo mismo funcionan.
Restos de purpurina de la fiesta de mayo,
una caja vacía de papel de liar,
unos dibujos raros escritos al teléfono,
un mechero sin mecha, pero, ¿y si resucita?
¿Otros cascos del AVE?
Una alfombra roída,
un filtro ennegrecido,
unos zapatos viejos.
La cabeza de un arce, un señor de Pamplona,
una vela encendida que quema la pared,
dos pares de alpargatas de la cuenca del Ebro,
cuatro kilos de gambas, unos cables pelados...
No voy a acabar hoy de recoger mi habitación, no.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Sin miedo
¿Qué pasaría si un día no duermo en tu cama?
Si no lavo más tus ruinas ni tus calcetines
Si no me siento a escuchar tus estúpidas preguntas
Si dejo de maquillarme sonrisas en las mejillas
Si dejo de esconder gritos y salvajes madrugadas
Si cuelgo tu monigote en el rellano de casa
Si envío tu último golpe en un cohete al espacio
Si me mudo de planeta y te entiendo pequeñito
Si te muerdo, si te encojo, si te mato, si te olvido...
¿Qué pasaría si un día te dijera, por fin, 'basta'?
¿Sabes qué?
Que no pasaría nada..
Si no lavo más tus ruinas ni tus calcetines
Si no me siento a escuchar tus estúpidas preguntas
Si dejo de maquillarme sonrisas en las mejillas
Si dejo de esconder gritos y salvajes madrugadas
Si cuelgo tu monigote en el rellano de casa
Si envío tu último golpe en un cohete al espacio
Si me mudo de planeta y te entiendo pequeñito
Si te muerdo, si te encojo, si te mato, si te olvido...
¿Qué pasaría si un día te dijera, por fin, 'basta'?
¿Sabes qué?
Que no pasaría nada..
domingo, 16 de diciembre de 2012
Resta
A veces me arrancas el alma,
zas, zas, me noto el vacío.
Lo lleno de alcohol por ver si estás vivo
y luego vomito trocitos de ti.
Llega el camión de la basura,
recoge tus trozos, los mezcla en su miasma,
eleva tus restos hasta una farola,
donde yo me apoyo, calmada de ti.
Subo la escalera hasta el cuarto C,
vomito de nuevo los restos de vida,
los dejo apoyarse sobre un escalón
y entro en la morada donde no te encuentro.
Me meto en la cama, suspiro un suspiro
y sale del labio tu vivo recuerdo.
Recojo el olvido, escucho el camión,
y pienso, desnuda... No eres más que un resto.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Harto de empatía
No buscaba empatizar.
Le parecía otra manera de llamar la atención
de sentirse querido y respetado
- díselo a él; siempre tiene una respuesta-
de una manera absurda y facilona.
Pero si alguien machacaba una piedra
parte de sus dedos se rompían en pedazos.
Si oía una voz más alta
- decibelios aparte-
le estallaban en trozos los oídos.
Así que buscó aislarse en una sombra
y se fundió en negro.
domingo, 2 de diciembre de 2012
No te dije
Te iba a decir que tus ojos son dos túneles
a los que hay que acceder
a una velocidad recomendada de 180 por hora
-sin límite de gálibo-
Te lo iba a decir esta mañana
mientras asabas tulipanes en el horno
Te iba a decir que desde que te conocí
piso los charcos como si fueran océanos
y me baño en Atlánticos e Índicos,
secándome antes de llegar a casa
- restregando mis pies en el felpudo-
Te lo iba a decir esta mañana
mientras te hacías las mechas en el baño
Te iba a decir que creo que ya somos,
por fin, las almas del poema,
que yo sin ti, seré, no sé, ni cómo
Te lo iba a decir esta mañana
antes de que sacaras la maleta.
a los que hay que acceder
a una velocidad recomendada de 180 por hora
-sin límite de gálibo-
Te lo iba a decir esta mañana
mientras asabas tulipanes en el horno
Te iba a decir que desde que te conocí
piso los charcos como si fueran océanos
y me baño en Atlánticos e Índicos,
secándome antes de llegar a casa
- restregando mis pies en el felpudo-
Te lo iba a decir esta mañana
mientras te hacías las mechas en el baño
Te iba a decir que creo que ya somos,
por fin, las almas del poema,
que yo sin ti, seré, no sé, ni cómo
Te lo iba a decir esta mañana
antes de que sacaras la maleta.
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